March 12, 2012

Choripies

Los aviones son como los tomates cherri en una pizza, por fuera están ok y por dentro te queman la lengua, hoy el piloto del vuelo de las 12 de Swiss estaría costipado por que el muy cabrón tenia la calefacción a todo trapo.

Burra de mi he salido de casa/Zurich con botas por que allí aun hace fresquito, a los 5 minutos en el avión un chup chup me ha alertado, mis pies estaban a medio camino entre el puré de patatas y la crema de calabaza que tanto le gusta a Placid así que aprovechando el pestazo de los bocadillos de Appenzeller que sirve la Swiss me he quitado las botas con gran alegría. 


Cuando faltaba una media hora para aterrizar mi vejiga en estado menguante ha soltado un grito de alarma asi que con poca racia y elegancia me he dispuesto al calzarme de nuevo. 


Mi gozo en un pozo no había manera. 


Esta mañana además no me he dado cuenta pero en lugar de dos calcetines violetas me he puesto uno raso y uno violeta, que medio a oscuras son igual de feos pero a plena luz del día... 


Así que con cara de "me meo" y calcetines de dos colores me ha tocado pasear de la fila 19 a la 36 en busca del lavabo perdido. 


Ya me veía luciendo mis calcetines horrorosos por todo el Prat pero tanta gimnasia y fisioterapia ha servido de algo y apretando apretando las botas han entrado. 


Ya sabéis, si de vas de viaje las bragas limpias y unos bonitos calcetines son mas importantes que el traje. 

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